sábado, 27 de octubre de 2007

Dosis de sabiduría especial

"Eres un bug...luego debes morir."
-Javier Supervía, diseñador de inofensivos robots asesinos y descubridor de bugs en videojuegos.

viernes, 26 de octubre de 2007

Citas de películas: 'Harry, el Sucio'

“Sé lo que estás pensando, cerdo…Si dispare seis balas o sólo cinco. La verdad es que con todo este ajetreo también yo he perdido la cuenta, pero siendo éste un Mágnum 44, el mejor revolver del mundo capaz de volarte los sesos de un tiro, ¿no crees que debieras pensar que eres afortunado? ¿Verdad que sí, vago?”

jueves, 25 de octubre de 2007

La Chaqueta Metálica (I): Kubrick y Vietnam

Hoy en día, no es fácil conmocionar al espectador a través de una película, en especial, tratándose de un género (me refiero por supuesto al género bélico), en el que ya se ha explotado todas las facetas y anécdotas de los diferentes conflictos militares que ha vivido la humanidad. Sin embargo, de entre todos, de la cantidad de trabajos de directores más o menos ilustres, entre los que se encuentran leyendas como Steven Spielberg o Francis Ford Coppola, el director Stanley Kubrick supo retratar fielmente la época hostil que vivió EEUU durante la guerra de Vietnam, únicamente teniendo entre sus manos la novela corta del desconocido autor Gustav Hasford y conseguir uno de los mejores trabajo de “ficción” sobre la guerra de Vietnam en su película ‘La chaqueta metálica’.‘La chaqueta metálica’ es la descorazonadora interpretación del reconocido director Stanley Kubrick (2001: Odisea en el Espacio, Eyes Wide Shut, Senderos de Gloria, El Resplandor) de la Guerra de Vietnam y el proceso que transforma a los hombres en máquinas entrenadas para matar.
El marco de la película se encuentra en la novela autobiográfica del aclamado escritor norteamericano Gustav Hasford, autor de The Short-timers, en la cual se basa la cinta de Kubrick. El narrador, un marine de 18 años apodado con el sobrenombre de “Bufón” (‘Joker’ en la versión original), contará sus vivencias durante la ofensiva de Tet en 1968 y el paso por la ciudad de Hue, donde varios compañeros de su patrulla perderán la vida a manos de una francotiradora vietnamita, la cual permanece oculta entre los escombros de la ciudad. El talento de Hasford se refleja en la adaptación de la novela a la gran pantalla. El horror y malestar que transmitía el libro, atraganta al espectador en su versión fílmica, al mismo tiempo que lo desconcierta, ofreciéndole imágenes de impactante dureza, no tanto por su carga emocional como por su asombroso realismo.
En la actualidad, se ha convertido en una de las mejores apuestas y referencias al cine bélico, aunque tanto crítica como público coinciden en que ‘La chaqueta metálica’ no llegara nunca a la calidad de trabajos como “Platoon”, “Apocalypse Now” o “El Cazador”. Con el paso del tiempo, todo parece indicar que ‘La chaqueta metálica’ prometía en el momento de su estreno mucho más de lo que la película finalmente ofreció al público.
Kubrick, siempre un realizador intelectual (sin negar las connotaciones negativas de dicha cualidad de las que su obra a veces abusa), destruyó los mitos familiares y patrióticos del recuerdo de la Guerra y representó la Guerra de Vietnam sin dar la espalda a la narración y la misión de crear expectación en el público.
El diario norteamericano Los Angeles Time supo reconocer en su momento la calidad de la obra de Kubrick, a la que definió como: “Una mirada salvaje e inolvidable a un tiempo igualmente salvaje e inolvidable”, y es por ello, por lo que ‘La chaqueta metálica’ merece ser recordada, no tanto por pertenecer a la filmografía de uno de los mejores directores de la historia, sino por ser “una gran película”.

martes, 23 de octubre de 2007

Dosis de sabiduría (XIII)

“Lo que no ves es mucho más aterrador que lo que ves".
-Alfred Hitchcock.



domingo, 21 de octubre de 2007

Realidad y Ficción: un breve estudio del cine dentro del cine

El documental de terror: Tres representantes del género


‘El proyecto de la Bruja de Blair’ (1999): A la búsqueda del miedo


En 1994, tres estudiantes de cine desaparecieron en los bosques cercanos a Burkittsville, Maryland, mientras rodaban un documental acerca de la leyenda de la “Bruja de Blair”. Varios años después, el material que grabaron fue encontrado. Ese era el argumento ficticio que provocó en su momento una auténtica oleada de público a las salas de todo el mundo, atraídos por el misterio de sí se trataba de un suceso real o un filme independiente que aprovechaba el recurso del falso documental para justificar la falta de presupuesto.
La realización de la película, el mencionado “falso documental”, se convierte en el eje de la historia. La cinta, inspirada en el formato documental de los viejos episodios de In Search Of, fue rodada cámara en mano por los propios actores de ‘El proyecto de la Bruja de Blair’, como una “película dentro de una película”.
Los actores conocían la idea básica de la historia: estos tres personajes se adentran en el bosque para hacer su película, y nunca regresan. Para rodar la cinta, los directores llevaron al reparto al bosque, y les dejaron grabar el propio viaje de su personaje, usando modelos de cámara Hi-8 y B&W 16 mm. Los directores les dieron una serie de directrices básicas, como dónde acampar, dónde detenerse…Raras veces la cinta empleaba un estilo puramente cinematográfico, prefiriendo dirigir en un estilo menos tradicional, en el que no faltaban los planos erráticos y encuadres imposibles que contribuían a captar la tensión y las “reacciones reales” de los tres personajes, aunque implicara marear al espectador que luchaba por conseguir entender el caótico movimiento de la cámara.
Por el contrario, a pesar del defecto anterior, el resultado de la cinta es muy convincente y nos muestra de primera mano el descenso a la locura de los protagonistas de la cinta: Heather Donahue, Josh Leonard y Mike Williams.
‘El proyecto de la Bruja de Blair’ funciona, en gran parte, como película de terror gracias a uno de los propuestos del director Alfred Hitchcock (‘Vertigo’, ‘Los pájaros’, ‘Psicosis’): “Lo que no ves es mucho más aterrador que lo que ves” (‘What you don't see is MUCH more terrifying than what you do’). El proyecto de la Bruja de Blair es en definitiva una cinta escalofriante, que juega con el espectador haciéndole creer que lo que ve, las imágenes de los chicos huyendo y desapareciendo en la noche, es real y que la historia que en un primer momento grabaron los estudiantes de cine forma parte de la ficticia leyenda de la Bruja de Blair

‘Holocausto Caníbal’ (1979): La representación de la violencia

‘Holocausto Caníbal’ ha sido, hasta la fecha, una de las cintas malditas del género de terror. Los desnudos, la extrema brutalidad y la cuestionable moralidad de sus imágenes la convirtieron en el ejemplo más famoso de terror italiano, en el que a través del documental se nos mostraban imágenes viscerales que no dejaban margen a la duda: lo que veíamos, tenía que ser falso.
El director Ruggero Deodato (‘Jungle Holocaust’, ‘House on the Edge of the Park’) se propuso convertir esta película en un clásico del género conocido como “chunkblower”, que en términos del cine gore podríamos traducirlo como la “casquería barata”.
Este ejemplo de documental, que jugaba también con el recurso del “documental ficticio encontrado” (muy al estilo del “manuscrito encontrado” que se emplea en la literatura), supuso una salida frente a la estricta moralidad que parecía estar fuera de lugar durante el nuevo despertar de la industria en Italia, y que nos descubrió a cineastas como Lucio Fulci o Dario Argento, entre otros.
La película utilizó por primera vez dentro del género de terror el estilo del “mock-documentary” (una subversión o interpretación del documental), veinte años antes de que filmes como ‘The Last Broadcast’ y ‘El Proyecto de la Bruja de Blair’ vieran la luz.
‘Holocausto caníbal’ se centraba en la historia de un grupo de jóvenes realizadores que se adentraban en la jungla de Sudamérica (el llamado “infierno verde”) para encontrar una tribu perdida de caníbales. Los realizadores jamás regresaron, y un año después del fatídico viaje se iniciaba la búsqueda de los supervivientes. El profesor encargado de la expedición de “rescate” sólo encontrara las grabaciones que realizaron tras su llegada a la isla. De vuelta a Nueva York, el profesor visiona el material, viendo de ese modo lo que le pasó al equipo de cineastas.
El trabajo de efectos especiales de Aldo Gasparri (‘White Slave’) es impresionante, especialmente si tenemos en cuenta que la cinta fue realizada en la década de los 70, con un limitado presupuesto. Escenas como la de la mujer empalada con una pica son aún recordadas por su increíble realismo, de las cuales aún se sigue dudando sobre su “falsedad”, ya que hay que recordar que la película tuvo que hacer frente a una atacante censura, principalmente debido a las “realistas torturas” y “decapitaciones” de varios animales.
La película está extrañamente bien rodada, mostrando un realismo extraordinario durante la segunda parte del documental, y que en ningún momento lleva a los límites de ‘El proyecto de la Bruja de Blair’, en lo que respecta a realización técnica y tratamiento de la imagen.

The Guinea Pig Series: Ficticias “Snuff movies”

Dentro de los anales del más brutal y perverso cine japonés se encuentra la serie fílmica ‘Guinea Pig’, una colección que reúne títulos tan escabrosos como ‘Devil Woman Doctor’, ‘Flower of Flesh and Blood’ o ‘Android of Notre Dame’, y cuya exhibición no pasa de la clandestinidad. La mezcla de la cultura japonesa tradicional con el gore culmina en una violenta y cruenta representación de la realidad, en la que el límite entre lo humanamente posible y la perturbada imaginación de sus creadores confluyen en un mismo punto.
Bajo el título de ‘Guinea Pig’ (‘Za Ginipiggu’) se presentaron entre 1985 y 1991 una serie de películas que utilizando el punto de vista de una “snuff movie”, es decir, una cinta real sobre la tortura y muerte de una persona, pretendían asquear al público, intentando convencerle que la crudeza mostrada en esas imágenes era real.
Las series ganaron notoriedad a partir de 1991, todo gracias al actor de origen americano Charlie Sheen, quien, durante el visionado de algunas de las películas, llegó a la conclusión de que tras las películas que componían ‘Guinea Pig’, que abusaban de una “evidente falsedad”, se encontraban verdaderas películas snuff.
Este hecho provocó una auténtica revolución mediática, en la que tanto la Motion Picture Association of America como el FBI, participaron activamente para frenar la exportación de este tipo de películas.
Empleando un exagerado lenguaje audiovisual, con imágenes desconcertantes y una tétrica banda sonora, la alternancia entre planos de detalle y primeros (mostrando la expresión de los “protagonistas”), y una estética entre el anime tradicional y el hentai (animación pornográfica japonesa), estos documentales ficticios no tardaron en convertirse en clásicos de culto para los fans del “gore-documental”.

El fenómeno del "mockumentary"

Mockumentary, es el acrónimo de “mock” (burla) y “documentary” (documental). El “mock-documentary” o “mockumentary” se presenta como si fuera un documental grabado sobre situaciones de la vida real, pero que de hecho son de origen ficticio. Es un medio comúnmente usado para la comedia o la parodia dentro del cine.
Los “mock-documentaries” suelen presentarse a menudo como documentales ficticios usando un ficticio argumento en el que se sigue a varias personas. Uno de los precursores del formato fue el “visionario” Orson Welles, que aprovechó para dotar de un mayor realismo a la radiodifusión de la novela La guerra de los Mundos (The War of the Worlds) del escritor H.G. Wells, que provocó un auténtico furor entre la población. Algunos ejemplos de este tipo de género podemos encontrarlos también en la década de 1950, con piezas cortas como ‘Swiss Spaghetti Harvest’ que apareció en el programa británico Panorama en 1957, aunque la primera utilización del término “mockumentary” para definir una película se encuentra en el filme ‘This Is Spinal Tap’, película del director Rob Reiner que apareció a mitad de los 80 y que usaba las “simuladas entrevistas” a los protagonistas para construir y montar el filme.
Si bien, este estilo ha sido empleado también en películas procedentes del género de terror, es precisamente en el drama y la comedia donde realmente se consagra el “mock-documentary”. Algunos de los ejemplos más interesantes de este género son:

‘This is Spinal Tap’ (1984)

Spinal Tap es un grupo ficticio de heavy metal creado en 1984 para la película documental ‘This is Spinal Tap’.
La cinta, considerada por muchos como una película culto y fiel esencia del “mock-documentary”, cuenta los entresijos de a banda de rock duro conocida como Spinal Tap durante la gira promocional de su último disco por EE.UU; todo ello a través de las entrevistas, conversaciones y anécdotas de cada uno de los protagonistas que van dando forma a la historia y construyendo al mismo tiempo el documental sobre esta banda.
El formato de “mock-documentary”, o más apropiado “rockumentary”, plasma en la pantalla con total fidelidad el egocéntrico y alocado mundo del rock, retratando sus excentricidades a través de la parodia (muchos grupos de rock de la época se comparan con la estética de Spinal Tap) y el humor ácido, ya que la mayoría del reparto protagonista ha colaborado en películas o series cómicas.

‘The Darwin Awards’ (2006)

Este documental, basado en un libro que recoge algunas de las muertes más extrañas, llegó a España con el título ‘The Darwin Awards: Muertes de risa’.
El director Finn Taylor nos presenta la historia del detective forense Michael Burrows (Joseph Fiennes), que obsesionado por el estudio de los premios Darwin, pretende encontrar el patrón del potencial sujeto a estos premios, trabajo para el cual contará con la ayuda de la investigadora Siri (Winona Ryder). Ambos tendrán la complicada tarea de encontrar una “explicación lógica” a varios de los casos a los que se enfrenta la aseguradora para la cual trabaja Siri y descubrir a un un potencial ganador de los premios Darwin.
La película se convierte en una sucesión de gags a cual más cómico, cada uno de ellos protagonizados por estrambóticos personajes en situaciones que el director y guionista Fynn Taylor seleccionó de entre muchas de los verdaderos Darwin Awards.
‘The Darwin Awards’ utiliza el recurso del “falso documental”, permitiéndonos acercarnos a sus protagonistas a través de los ojos de un estudiante de cine, que seguirá a todas partes a Michael Burrows, desde que fue echado del departamento de policía por permitir que un sospechoso de asesinato escapara debido a su hematofobia.
La película combina los planos puramente cinematográficos (ya sean primeros planos, con otros generales o de situación, en especial cuando nos muestran el escenario o el paisaje) con las imágenes de las grabaciones del estudiante de cine, de tal forma que se alterna la cámara cinematográfica con la perspectiva de la cámara de mano que graba el documental sobre el protagonista de la cinta.

Próximos estrenos

Actualmente, el fenómeno del “mock-documentary” se encuentra en alza. En el último año, se han presentado varias películas que emplean este formato para contar su historia. Algunas como ‘The Nines’, dirigida por John August y protagonizada por Bryan Reynolds y Melissa McCarthy, aprovechan esta temática para contar su historia, que gira en torno a la grabación de un reality show en el que ficción (los personajes) y realidad (los propios actores) conviven en el mismo plano. Otras, de producción japonesa, como ‘Glory to the Filmaker!’(‘Kantoku Banzai!’) de Takeshi Kitano o ‘Dainniponjin’ del director Hitoshi Matsumoto, se presentan como un original e inclasificable ejemplo de falso documental, siguiendo una fórmula que explica el proceso de creación de una película a manos del alterego de Takeshi (Beat Takeshi), y la entrevista a un superhéroe japonés de capa caída, respectivamente en las dos películas mencionadas.

Enlaces consultados:
www.imdb.com
www.filmaffinity.com

miércoles, 3 de octubre de 2007

Seducido por Sitges 07

Parece ser que me convertiré en un incauto turista en Sitges y todo apunta que acudiré en voluntad de humilde trabajador al 40 aniversario del Festival de Cine Fantástico y Terror que tendrá lugar en la veraniega ciudad del 4 al 14 de octubre.
Invitado por Freud Seraphin-Stanlake, no tuve más opción que aceptar la oferta, y pronto nos incorporaremos como voluntarios para el festival. Pero tranquilos, no nos dejaremos cegar por el glamour de las estrellas, ni siquiera nos arriesgaremos a emular a turistas americanos y convertirnos en ingenuos adolescentes al servicio de alguna franquicia como 'Hostel'. Ante todo nuestro objetivo será disfrutar del festival, codearnos con personajes ilustres de la industria Hollywoodiense y española, y sin ningún tipo de complejos, completar la jugada y conseguir que algún director sin pretensiones nos de un papel.
¿Qué si actualizaré durante esos días? Quién sabe...pero todo apunta a que seguramente volveré hablando de él.
Reverendo Gore se despide hasta su vuelta y no olvidéis seguir el resumen del festival.

martes, 2 de octubre de 2007

Momentos avergonzantes del cómic moderno (I)

En los ochenta años que han pasado desde la creación de lo que serían los primeros superhéroes modernos (atrás quedan personajes entrañables como El Llanero Solitario o La pequeña Lulú), el mundo de la fantasía y la ciencia ficción en el cómic se ha tenido que enfrentar a la inminente sombra de El eje del mal (ya sea el movimiento nacionalista alemán o japonés), a la sombra del comunismo, siempre representado por una amenazante hoz acompañada de un martillo; y a las continuas reinvenciones de los personajes de líneas editoriales como DC y Marvel Comics (siendo las primeras y más conocidas) que veían como sus personajes, sus propios superhéroes caían en la rutina: mismas historias, apariciones de viejos enemigos, resurrecciones imposibles...
Cada semana decenas de guionistas (en los más de cincuenta años de profesión que tienen algunos de los superhéroes más conocidos como Superman, Batman o Capitán América) se rebanaban los sesos intentando aportar una idea original, ya fuera con la creación de un nuevo héroe o una línea que argumental que sirviera para la próxima edición del mes.
Al principio, cuando miles de lectores (niños risueños por entonces) se toparon con los personajes de las editoriales mencionadas, no se plantearon si realmente el mensaje que algunos de estos "simpáticos" superhéroes creados por el momento, no sólo estaban cargados de un fuerte componente alienador (me refiero a una ideología política clave), sino que actualmente podrían entrañar (haciendo una mirada introspectiva) bastante polémica por el contenido tanto de las propias tiras como de las portadas de la propia edición de cómic.

La verdad tras Superman, el hombre de acero

La primera vez que vimos al "hombre de acero" en un cómic se trataba del número uno de la revista Action Comics, publicada en 1938. Dentro de la oleada inminente de superhéroes, fue el primero en usar poderes sobrehumanos con el objetivo de ayudar a la gente de la Tierra. Su origen es bien sabido: único superviviente del planeta Krypton es enviado al planeta Tierra en un cohete por su padre Jor-El. La nave espacial, que consigue aterrizar en las inmediaciones del pueblo de Smallville, es encontrada por el matrimonio Kent que criarán a Kal-El, el recién bautizado Clark, como su propio hijo hasta que finalmente, asuma el papel de Superman, salvador de la Tierra y protector de la ciudad de Metrópolis.
A lo largo de todos estos años, el personaje creado por Joe Shuster y Jerry Siegel en su momento, no sólo tuvo que enfrentarse a megalómanos como el trastornado Lex Luthor, convertido en icono de la "calvicie", sino que también acabó haciendo frente a las propias historias que protagonizaba, que parecían tener el objetivo de desprestigiar al personaje con unos guiones a cual más ridículo e incomprensible, todo ello empezando por una portada que ahora sólo despierta risa y cara de indiferencia.
Para esta primera parte, he seleccionado algunas de las que más han llamado mi atención, con la promesa de continuar con varias más sobre el personaje de Superman, que sin duda, y haciendo referencia al título de la entrada, es el que ha protagonizado los momentos más avergonzantes dentro del cómic.

Superman, ronda uno

Superman, del cual surgirían cientos de nueva ediciones como 'Superman's pal Jimmy Olsen' o 'Superman's girlfriend Lois Lane' (entre otras), se convirtió también en la pionera en presentar tramas bizarras y excéntricas, entre las cuales destaca la de un Superman obeso que lucha por conseguir salir de la cabina telefónica en la cual Clark Kent se ponía las ropas del héroe de capa roja y leotardos azul. En la parte inferior de dicho cómic y cómo se puede apreciar en la imagen podemos leer: "¡El Superman de Dos toneladas!" ('The two-ton Superman!').
El joven lector podría plantearse si de verdad en su momento merecía la pena comprar un cómic en el que su superhéroe favorito tenía que hacer frente a la "obesidad mórbida", pero el precio (15 centavos) y el interés por saber qué extraña mente perversa había planeado un plan maligno con el que convertir a Superman en 'Super-fatso' era como mínimo tentador.
Si bien, otras portadas de Superman se dedicaban únicamente a mostrar a Superman en las situaciones más denigrantes, dos a estudio: Superman besando el tacón de una archienemiga o sucumbiendo a un arrebato emocional tras leer el titular del Daily Planet, 'Superman fails!' ("¡Superman falla!").

También, es de mención una junto a su inseparable compañero de la Liga de la Justicia, Batman, que muestra a los dos superhéroes comparando las habilidades "olímpicas" de sus respectivos hijos. Sí, exacto, parece ser que tanto Superman como Batman han tenido hijos, y no sólo eso, sino que se visten igual que sus padres (ahí queda si tienen los mismos poderes o habilidades, el hijo de Superman al menos no demuestra la misma destreza natatoria).
Por hoy, se ha terminado mi misión, el mundo no se ha salvado, y la masculinidad de un superhéroe como Superman ha quedado entredicha. Pero no descansaré hasta que el pasado de todos los superhéroes, quién sabe si algún día también villanos, haya sido mostrado a toda la raza humana y kryptoniana.
Permaneced atentos a la próxima entrada, dedicada a profundizar en el mito de Superman y sus amigos, no os lo perdaís...ni siquiera tú, Stan Lee. ¡Excelsior, muchachos!