Tres sesiones ha tenido en Sitges, día de hoy, la que se supone iba a ser la cinta de terror del año, 'Mirrors', la última película de Alexandre Ajá, responsable del más que acertado remake de 'Las Colinas Tienen Ojos' (2006), el único remake del "cine clásico" de terror que (a perdón de 'Amityville) se merecía llevar el mismo nombre. Lo curioso es que 'Mirrors' es también un remake, como siempre, de una película asiática de nombre impronunciable; exacto, el leitmotiv oriental del agua repite.'Mirrors' (en demás cines españoles bautizada como 'Reflejos') inauguraba el Festival de Sitges de este año. Las expectativas estaban altas. El año pasado abría 'El Orfanato', y la verdad, no era difícil superar lo que nos ofreció Bayona (moviendo los hilos Guillermo del Toro).
Al contrario que la anterior cinta española, en la que ya "olía" el recurso de la mansión encantada (si 'Los Otros' triunfo, ¿por qué no imitarlo?) 'Mirrors' es al menos una película fresca, que no pretende ni por mucho aportar algo interesante al género, ni tan poco quedarse en el susto fácil y los "escarceos adolescentes" a las que últimamente nos tiene acostumbradas las películas de terror de la cartelera. Y eso no quiere decir que critique la serie B que tan popular ha hecho a sus tiernos protagonistas (ahí quedan Jamie Lee Curtis, Johnny Depp...).
'Mirrors' es un cine de terror maduro, más crudo de lo que podría aparentar o dejar aparentar por la promoción que se le está dando y especialmente impactante, no por la cantidad de imágenes "sanguinolentas" que incluye sino por precisamente la maestría con las que las han plantado en la propia historia. Tampoco es cuestión de plantear "spoilers" como algún medio radiofónico se ha encargado de hacer tras la primera sesión.
Nos la vendían como la vuelta al cine de Kiefer Sutherland, hijo del señorísimo Donald Sutherland, y si bien es un actor con un peso más televisivo parece que frente a la pantalla se sigue portando, aunque desde 'Dark City' (aquella precursora no reconocida de 'The Matrix') únicamente se había dedicado a alargar su papel de "Jack" de la serie '24'. Acompañan a Kiefer, Paula Patton y Amy Smart, como esposa y hermana (respectivamente) del papel de Sutherland, Ben Carson, un agente de policía que de la noche a la mañana se ve trabajando como guardia nocturno en un viejo edificio. Por supuesto, la jugada de buscar trabajo le saldrá mal, y desde entonces los espejos (de ahí el título) empezarán a atormentar al pobre agente Jack Bauer.Perdón, al pobre "ex policía" Ben Carson. Como no, a Ben le tocará averiguar el misterio que encierran los espejos...sin cortarse por el camino.
Como tal, no es el último grito. Sustos justos, trama sin muchas complicaciones y planteamiento más o menos predecible, pero puestos a comparar merece la pena gastarse los 6 euros que nos piden para verla en los cines (vergüenza debería ir dándoles; pronto tocará sacrificar las palomitas para costearse la entrada). Les invito a verla, y si pueden repetir alguna que otra escena que les dejará con ganas de más. Ahí queda la proposición.
+Lo mejor: Algunos momentos en los que uno no puede evitar la manida frase "no me lo esperaba a esta altura de la película".
+Lo peor: No saber cuánto de propio hay en la copia americana.

Al contrario que la anterior cinta española, en la que ya "olía" el recurso de la mansión encantada (si 'Los Otros' triunfo, ¿por qué no imitarlo?) 'Mirrors' es al menos una película fresca, que no pretende ni por mucho aportar algo interesante al género, ni tan poco quedarse en el susto fácil y los "escarceos adolescentes" a las que últimamente nos tiene acostumbradas las películas de terror de la cartelera. Y eso no quiere decir que critique la serie B que tan popular ha hecho a sus tiernos protagonistas (ahí quedan Jamie Lee Curtis, Johnny Depp...).
'Mirrors' es un cine de terror maduro, más crudo de lo que podría aparentar o dejar aparentar por la promoción que se le está dando y especialmente impactante, no por la cantidad de imágenes "sanguinolentas" que incluye sino por precisamente la maestría con las que las han plantado en la propia historia. Tampoco es cuestión de plantear "spoilers" como algún medio radiofónico se ha encargado de hacer tras la primera sesión.
Nos la vendían como la vuelta al cine de Kiefer Sutherland, hijo del señorísimo Donald Sutherland, y si bien es un actor con un peso más televisivo parece que frente a la pantalla se sigue portando, aunque desde 'Dark City' (aquella precursora no reconocida de 'The Matrix') únicamente se había dedicado a alargar su papel de "Jack" de la serie '24'. Acompañan a Kiefer, Paula Patton y Amy Smart, como esposa y hermana (respectivamente) del papel de Sutherland, Ben Carson, un agente de policía que de la noche a la mañana se ve trabajando como guardia nocturno en un viejo edificio. Por supuesto, la jugada de buscar trabajo le saldrá mal, y desde entonces los espejos (de ahí el título) empezarán a atormentar al pobre agente Jack Bauer.Perdón, al pobre "ex policía" Ben Carson. Como no, a Ben le tocará averiguar el misterio que encierran los espejos...sin cortarse por el camino.
Como tal, no es el último grito. Sustos justos, trama sin muchas complicaciones y planteamiento más o menos predecible, pero puestos a comparar merece la pena gastarse los 6 euros que nos piden para verla en los cines (vergüenza debería ir dándoles; pronto tocará sacrificar las palomitas para costearse la entrada). Les invito a verla, y si pueden repetir alguna que otra escena que les dejará con ganas de más. Ahí queda la proposición.
+Lo mejor: Algunos momentos en los que uno no puede evitar la manida frase "no me lo esperaba a esta altura de la película".
+Lo peor: No saber cuánto de propio hay en la copia americana.














