Todo parecía indicar que no iba a salir perfecto, pero sí medianamente bien. No ha sido por falta de ganas, de calidad, de ilusión, sino por las pequeñas triquiñuelas que hacen de este mundo un lugar frío, hinóspito e hijo del cabrero. Ya tocará explicar algún día (si la suerte se deja de ligoteos fáciles y gira la cabeza hacia nosotros) qué provocó este bien resuelto desastre, aunque las pistas apuntan a un formateo inoportuno de equipos oportunos por gente (de nuevo) inoportuna. Prisas, edición nocturna y contrarreloj.
De nuevo gracias a todos los que han ayudado a estos extraños y cada vez más desconcertantes experimentos.
Actualización 3 de marzo:
Ya se han seleccionado los 20 finalistas para Teaserland. Evidentemente, no estamos entre ellos. Pero ha sido un pequeño honor el participar en el concurso, y más cuando competíamos contra otros 1000 trailers falsos.