El confundido hombre le ayudó a levantarse. Tenía la mano caliente y seca, pero a ella no le importó esta vez. Sólo escuchaba su voz aspera parafreseando elegantes palabras. "Puede que debas mirar a otro lado en las próximas horas, pequeña". Fue lo último que se atrevió a decirle. Después escucharon el sonido de un disparo y de algo blando, rosado y pegajoso que se rompía.
Bang.




3 comentarios:
Bang bang, my baby shot me down.
Cuentame qué has hecho en Rumanía! qué has visto??? Te han mordido? Te ha gustado? ;P Me harás de canguro si voy a verte el miercoles?
No me han mordido...y no fue por no intentarlo.
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