lunes, 25 de agosto de 2008

"¿Qué es para usted un buen guión?" (II)

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El guión: del origen a la producción en cadena

La historia del cine arrancó con un tren y unos hermanos, allá por 1896 cuando los Lumiére aterrorizaban a los espectadores de una humilde sala simplemente con la grabación de una locomotora en movimiento (nada más y nada menos). ¿De cuánto guión hablamos con esa “primera película”? Puede que unas pocas líneas en papel o en una servilleta que representaba el sueño conseguido de los hermanos Lúmiére.
Mucho ha recorrido el cine desde ese año. Las historias se volvieron más complejas, y el diálogo mató al cine mudo. Los guiones comenzaron a ganar peso, a convertirse en paso previo a la realización de una nueva película. La imaginativa de los guionistas estaba abierta, el cielo era el límite, y todos aportaban su pequeño granito de arena a levantar la industria cinematográfica, tanto americana como europea.
Casi un siglo después, la “edad dorada del cine” terminó. La importancia del guión dio paso al despliegue técnico y visual. Auténticos genios como Steven Spielberg o George Lucas, este último responsable de los magníficos libretos de 'American Graffity' y 'La Guerra de las Galaxias', dejaban llevarse por la nueva moda. Sus trabajos (guiones sólidos e inspiradores para los nuevos y futuros guionistas) caían en el comercialismo de Hollywood, y así era, como el cine independiente tomaba el relevo.
Los guiones comenzaban a distinguirse entre aquellos destinados al espectáculo y al entretenimiento, mostrando una exhibición histriónica a la hora de compensar la falta de diálogo, con los libretos de los nuevos cineastas y autores, más reflexivos, apreciando la experiencia emocional que el cine y un guión puede provocar en el espectador, pero perdiendo el encanto de las películas costumbristas que pretendían imitar.

Reflexión personal:
Siempre me ha despertado interés la figura de Kevin Smith como guionista. Smith fue y es un guionista (a la par que director y actor) bastante apreciado dentro del cine. Su trayectoria ha sido cuanto menos irregular, con algunos trabajos dignos de apreciar como 'Clerks' o 'Persiguiendo a Amy', ambos con el aire nostálgico de las comedias agridulces clásicas de Wilder (salvando las distancias) o del director John Hughes, responsable del entrañable guión y dirección de 'El club de los cinco'.
En su labor como guionista, Smith tuvo en su momento que hacer frente al productor Jon Peters, productor de tonterías como 'Wild Wild West', cuando quería convertir su “correcto guión” para el fallido ‘Superman lives’ en un “espectáculo ingenuo”. Por eso hay que preguntarse, ¿cuánta libertad creativa tiene un guionista a la hora de proteger su trabajo? ¿Puede defenderse “un buen guión” frente a una productora? La respuesta es rotundamente “NO”. De forma acertada definió Smith el trabajo de “un buen guionista” cuando dijo “Soy como un vendedor de drogas. La prueba es gratis, luego debes pagar.”
Por último, habría que mencionar dos interesantes ideas que señala el profesor de guión de Harvard, Syd Field, autor de The Screenwriter´s Workbook. Éste señala que el arte del guión debe “revisarse”, y lo ejemplifica con el 'Crash', de Paul Haggis. También, Field se ha referido a la “crisis de creatividad” de Hollywood, que atribuye a “la predisposición de los estudios a rodar segundas partes o reposiciones de viejos clásicos, lo que está haciendo mucho daño al mundo del guión”.
Puede que a lo largo de este ensayo haya esquivado la pregunta inicial con mayor o menor acierto. ¿Qué es para mí un buen guión? La voluntad de un trabajo que pretende devolverle la inocencia al cine de los primeros tiempos, da igual el género, y la absoluta simpleza de una historia, que por ello merece ser contada en este formato, y no en otro. Vean 'Wall-E' y cuéntenme.

5 comentarios:

David Dunn (J. Lorite) dijo...

Muy interesante 'post'. ¿Habrá otra continuación?
Kevin Smith también es uno de mis guionistas favoritos. "Clerks" me parece una película ejemplar: apenas costó varios miles de dólares y, sin embargo, es una de las comedias más destacadas -y destacables- de su época. Por lo general, la mayoría de su filmografía me parece deslumbrante, aunque siempre he sentido cierta predilección por "Dogma".
El guión de "Crash", por otro lado, es modélico en lo que se refiere a saber engañar a los espectadores. No me gusta la película, la considero bastante tramposa, pero su triunfo en los Oscar y la buena valoración alcanzada entre público y crítica son la demostración de que Paul Haggis es un escritor muy astuto.
Muy apropiada la referencia final a "WALL·E" :)

¡Un saludo!

Reverendo Gore dijo...

Gracias Jaime. Pues sí, esperemos que haya otra continuación; siempre hay cosas que comentar sobre la parte que no ve del cine.
Normal que sienta predilección por 'Dogma'. Es una película fantástica y un buen remedio cuando tienes una crisis religiosa (aún busco una figura del Jesucristo Molón para el salpicadero del coche).
A mí tampoco me agradó demasiado 'Crash', me pareció un cierto "plagio" de '21 gramos', y a su vez de 'Smoke', en cuanto a lo que menciona, las "trampas" e historias cruzadas.
Me alegro de que le gustara 'Wall-E'.

Hasta la siguiente David

Adri dijo...

"La voluntad de un trabajo que pretende devolverle la inocencia al cine de los primeros tiempos [...] y la absoluta simpleza de una historia, que por ello merece ser contada en este formato, y no en otro"

Es una pena que esta definición no se encuentre en los libros.

Anónimo dijo...

No en los "buenos libros" al menos.

Gracias Adri

Novocaine dijo...

Naxo, la proxima vez k pase x andorra te compro la figurita de Jesucristo Molón que siempre que la veo allí me acuerdo de ti jaja