lunes, 16 de julio de 2007

La teoría de la llegada a la luna por los "risaingenieros"

El 20 de julio de 1969 millones de televisores retransmitían lo que hasta entonces había sido un sueño sólo alcanzable en antiguas revistas de pulp o películas protagonizadas por raquíticos robots: la llegada a la Luna.
Para este primer alunizaje, que daría después lugar a multitud de "secuelas" en un vano intento por conseguir "buena recaudación en taquilla", se eligió la parte centro-occidental del Mar de la Tranquilidad.
Neil Armstrong descensía sobre suelo lunar, descendiendo por la escalerilla del módulo hasta dejar una legendaria pisada y recitar de memoria y tras lo que seguramente fueron horas de estudio la noche anterior la histórica frase: "Es un pequeño paso para un hombre, pero un gran paso para toda la humanidad".
Muchos han intentado demostrar que la conquista lunar se trataba de un engaño; cientos de fotos, vídeos y demás teorías y conjeturas, afirmaban que el suelo de nuestro más querido satélite se trataba de un plato, y que el pobre Neil se encontraba enganchado de cables mientras una patriótica bandera ondeaba por culpa del viento (posiblemente debido a que el mencionado escenario pudo construirse en el desierto).
Sin embargo, tras años de duda, el 94% de americanos que aún dudaban sobre la veracidad del alucinaje obtuvieron la verdadera respuesta, todo ello gracias a la mano de Matt Groening.


Una de las mejores escenas de la primera temporada de Futurama, la cual nunca debería haber sido cancelada. Gracias a este capítulo, ahora miró al espacio infinito, a sus estrellas y a ese queso de bola gigante que llamaron Luna y a la cual el cineasta Georges Méliès atravesó con una bala de cañón siguiendo la novela de Julio Verne,y me imagino a los primeros balleneros del Mar de la Tranquilidad entonando sus canciones marineras...